Los pueblos que practican deporte son pueblos sanos

La actividad física se considera un fiel reflejo del estado de salud y de la calidad de vida de una sociedad, por lo que a la opinión publica le cuesta comprender como un joven aparentemente sano puede morir mientras muestra una gran vitalidad en su práctica deportiva habitual.

La patología cardiovascular, al igual que en la población que no practica deporte, es la causa más frecuente de muerte súbita. Entre el 74 y el 94% de las muertes no traumáticas ocurridas durante la práctica deportiva se deben a causas cardiovasculares (1).

La edad condiciona la prevalencia de la muerte súbita durante la práctica deportiva, y en los menores de 35 años el riesgo es excepcionalmente pequeño y se estima una incidencia de 1/200000/año, mientras que en los mayores de 35 años el riesgo de sufrir muerte súbita se estima en 1/18000/año (2). Las patologías responsables del fallecimiento guardan también relación con la edad; así, en los deportistas jóvenes las causas son generalmente congénitas y casi nunca de origen isquémico.

En el grupo deportistas mayores de 35 años, la cardiopatía isquémica es la primera casusa de fallecimiento donde en más del 90% de los casos se ha demostrado enfermedad coronaria. La muerte súbita se puede prevenir, con un control cardiológico pre participación deportiva, donde de acuerdo a cada caso se elaboraran estrategias diagnosticas específicas.

Dr. Juan Diego PINO.