El servicio de Hemodinamia de Clínica Viedma está dando pasos fundamentales en la evolución de la medicina regional al realizar intervenciones de alta complejidad que anteriormente requerían el traslado de los pacientes a centros de salud distantes.
Uno de los avances alcanzados durante mayo es la implementación del reemplazo valvular aórtico percutáneo, conocido como TAVI. Esta técnica permite cambiar la válvula del corazón de manera mínimamente invasiva, sin la necesidad de una cirugía a corazón abierto, utilizando únicamente una pequeña punción en la ingle. Este método resulta especialmente beneficioso para adultos mayores o personas con un riesgo quirúrgico elevado que padecen estenosis aórtica severa, ofreciendo un proceso mucho más seguro y preciso. Además, la recuperación es notablemente rápida, permitiendo que la mayoría de los pacientes regresen a sus hogares en un plazo de 48 horas.
En sintonía con esta evolución, la institución también aplicó con éxito la aterectomía con Jetstream, una herramienta diseñada para tratar la enfermedad arterial periférica. A través de un catéter de alta tecnología, se logran fragmentar y succionar obstrucciones como calcio o trombos de manera continua, lo que disminuye las complicaciones y agiliza la mejoría del paciente. Un ejemplo de la efectividad de este recurso fue la reciente intervención en una obstrucción compleja de la arteria femoral, donde se consiguió restablecer el flujo sanguíneo de forma óptima y mejorar la calidad de vida de la paciente.

Este progreso es el fruto de un esfuerzo coordinado entre diversas áreas, incluyendo cardiología intervencionista, cirugía cardiovascular, anestesia y personal administrativo. El equipo profesional responsable de estos logros está integrado por la Dra. Marcela Albornoz, el Dr. Francisco Goldaracena, los licenciados Ariel Yunes y Luciano Rima, junto a las enfermeras Diana Pranao, Lorena Franco y Lorena Rivera. Para el procedimiento de aterectomía se contó además con el apoyo técnico de Juan Pablo Nicolini y la colaboración de la cardióloga intervencionista Ana Paula Mollón.

La disponibilidad de estas tecnologías y de un cuerpo médico altamente capacitado en Viedma asegura que la comunidad tenga acceso inmediato a tratamientos de nivel internacional. De esta manera, se evita que los pacientes y sus familias deban viajar a otras ciudades para obtener una atención médica de excelencia, fortaleciendo un servicio de salud sólido y comprometido con el cuidado del corazón de todos los habitantes de la región.
